La inteligencia artificial en marketing se ha convertido en un elemento estratégico. Ha dejado de ser una tendencia de futuro para convertirse en una herramienta más. Con su ayuda se consiguen campañas y mensajes que llegan más lejos y que tienen mayor capacidad de transformación. Además, la experiencia de cliente se ha renovado por completo, con un nivel de personalización realmente impactante.
Cuando hablamos de retener a los consumidores, las empresas pueden encontrar en la IA la clave para una fidelización que se sostiene en el tiempo. El análisis de gran cantidad de datos o el aprendizaje automático han venido para quedarse. Anticipan reacciones, toman decisiones de forma automática y consiguen una gestión de recursos óptima.
Con estas premisas, las acciones de marketing son mucho más eficientes y se adaptan mucho mejor al consumidor al que van dirigidas. Se consigue transmitir cercanía, coherencia y practicar una atención muy completa. ¿Quieres saber cómo se ha ido forjando esta auténtica revolución?
Marketing tecnológico: el ecosistema ideal para la IA
La inteligencia artificial en marketing necesita de la existencia de un enfoque, una manera de trabajar, muy concreta: hablamos del marketing tecnológico. A través del uso de herramientas y plataformas digitales, como CRM inteligentes, sistemas de automatización de campañas o herramientas de segmentación se consiguen acelerar y simplificar procesos costosos.
El uso de la inteligencia artificial en marketing, además, ha conseguido hacer despegar una parte muy humana de las campañas: mejora la comunicación aportando mucho valor a la relación de la marca con el cliente.
Ahora podemos predecir patrones en los hábitos de compra, y con esa información configurar mensajes personalizados, que además se pueden integrar con todo tipo de canales digitales (mailing, plataformas de ecommerce, redes sociales, etc.).
Aplicaciones de inteligencia artificial para marketing
Queremos destacar algunas de las aplicaciones de inteligencia artificial en marketing de uso más frecuente. Estas han contribuido a mejorar de una manera sustancial el vínculo entre marca y cliente, permitiendo que la comunicación sea percibida como más cercana.
- Personalización dinámica de contenidos: cada usuario va a poder recibir mensajes, sugerencias o promociones distintas en función de su comportamiento, localización, historial de navegación o incluso según intereses manifestados. Así, la experiencia se enriquece, y la percepción de la marca mejora.>
- Sistemas de recomendación de productos: con la inteligencia artificial en marketing es posible que las plataformas de ecommerce sugieran productos mucho mejor orientados a cada usuario.
- Análisis de sentimiento en redes sociales: en la actualidad contamos con plataformas capaces de procesar el lenguaje natural. A través de esa labor se puede elaborar un mapa de opiniones y emociones de los usuarios sobre una marca, campaña o producto, incluso sobre su servicio de atención al cliente. Se trata de herramientas que permiten anticiparse a las crisis y modular los mensajes compartidos.
Con estas aplicaciones de inteligencia artificial para marketing se construyen relaciones de confianza, se mejora la experiencia y la percepción de valor y, muy importante, se optimiza la parte económica, permitiendo presupuestos dinámicos que pujan en tiempo real.
Atención al cliente e inteligencia artificial: un binomio que fideliza
La atención al cliente y la inteligencia artificial se combinan para darnos una de las muestras más relevantes del impacto que se puede conseguir con esta tecnología. A través de sistemas de respuesta automática, asistentes virtuales o los conocidos como chatbots, los clientes se sienten atendidos en todo momento, de forma ágil.
Esto se traduce en un fortalecimiento del vínculo, en fidelización. Aumenta la confianza ya que se percibe compromiso por parte de la marca. La operativa, hoy en día, tiene tanta relevancia como el producto en sí.
IA y fidelización: más allá de los puntos y las recompensas
La inteligencia artificial en marketing nos permite trabajar en fidelización incluso sin haber preparado una estrategia intencional. A través del valor que aporta se mejora la experiencia de cliente, se personalizan las comunicaciones generando cercanía y conexión emocional y se posibilita la anticipación y la corrección de errores.
La propuesta de valor ofrecida al cliente se confecciona a medida, tanto de los gustos manifestados como de las señales de actividad, (por ejemplo, es muy útil para identificar conductas de abandono).
En conclusión, la inteligencia artificial en marketing permite personalizar, y con la personalización es posible mejorar las relaciones con el cliente. La combinación de estas aplicaciones con un programa de fidelización atractivo y realizado con profesionalidad es capaz de generar vínculos que perduran en el tiempo y tienen significado para ambas partes.
Tener claro que se puede aplicar la inteligencia artificial y cuál es su potencial es un gran paso, ¡el siguiente será cómo desarrollar y aplicar un programa de fidelización que aproveche el potencial de la IA! Contestamos a todas tus dudas desde nuestra experiencia en sectores muy diversos, para los que desarrollamos estrategias que ayudan a conectar. ¿Hablamos?





