Las compras online son cada día más comunes. La comodidad de pedir desde donde quieras, cuando quieras, hace que la sociedad haya cambiado su forma de consumo. Por ello, para destacar entre la competencia del sector hay que enfocarse en tener una gran experiencia de cliente, y una manera de lograr esto es a través de los envíos, ya que el consumidor es impaciente por naturaleza.

 

La combinación perfecta.

 

Desde el punto de vista de la marca, disponer de una plataforma de compraventa online es un punto muy a favor en la actualidad, si a eso se le suma un gran servicio de reparto, la combinación es perfecta. El mayor temor del consumidor a la hora de realizar compras online es que no reciba su producto, es decir, que sea estafado. Por lo tanto, el mayor aliado de la empresa para transmitir confianza al cliente y fidelizarle es mediante un servicio de entrega excelente que haga que el consumidor reciba su producto en óptimas condiciones en el menor tiempo posible.

 

No hace muchos años, el mayor obstáculo con las compras online, eran precisamente los envíos. Los costes y los retrasos en las entregas era lo que mayor frustración generaba al consumidor. Esto dio lugar a que los clientes demandarán una entrega rápida y gratuita, algo que ha sido escuchado por muchos minoristas, dando lugar a los envíos actuales y creando el nuevo comercio ultrarrápido.

 

¿En qué consisten los envíos ultrarrápidos?

 

Según un estudio de Deloitte, el 90% de los compradores considera como entrega “rápida” cualquier envío de dos días o menos, incluyendo “dos días” como “al día siguiente” y “el mismo día”. Por otro lado, el 73% es más tolerante dando a este tipo de envío de tres a cuatro días, mientras que, solo el 18% de los encuestados considera un envío rápido de cinco a siete días.

 

Como consecuencia de toda esta corriente de agilizar al máximo los procesos de envío, se ha llegado hasta el punto de que algunos minoristas ofrecen los llamados envíos ultrarrápidos, que dan la posibilidad al consumidor de disponer de los productos en unas horas por un coste asequible. Una opción que actualmente no está excesivamente instaurada en los distintos sectores, por lo que disponer de este tipo de entregas supone un plus diferenciador respecto a la competencia. Este sistema es una gran ventaja para las tiendas online, pero requiere trabajar activamente para mantener el servicio y posicionarse incluso por encima de las preferencias con respecto a las tiendas físicas.

 

El Q-Commerce, una tendencia en auge

 

La versión más extrema del comercio ultrarrápido son las empresas que cuentan con un servicio de delivery, mediante el cual, entregan los productos en cuestión de minutos. Ya son varias las start ups que ofrecen este tipo de servicio, sobre todo especializadas en el sector de la alimentación. Su idea central gira en torno a reducir la monotonía de las compras.

 

Este método de entregas ha sido bautizado con la terminología Q-Commerce (Quick Commerce). Se trata de la nueva tendencia del comercio electrónico, y tiene como máxima entregar el producto en una hora como máximo en el peor de los casos. Además de repartos extremadamente veloces, los otros dos pilares de este nuevo comercio electrónico son la conveniencia, ofreciendo múltiples formas de entrega; y la atención al cliente, la cual debe ser agradable y ágil.

 

La idea original de esta tendencia de un sistema de entrega ultrarrápido está basada en las cadenas de fast food, las cuales entregan la comida en cuestión de minutos. El argumento es que, si estos establecimientos pueden ofrecer un servicio de delivery en poco tiempo, porque no se va a poder extrapolar esto a otros sectores.

 

El Q-Commerce no se trata de un capricho de las marcas, sino que es una de las mayores motivaciones de compra por parte de los usuarios. A la hora de comprar un producto, es una de las variables que decanta la balanza del consumidor para tomar la decisión final. Quieren el producto aquí y ahora, es decir, la rapidez con la que una empresa puede entregar un pedido es más importante que cualquier otro aspecto.

 

En no demasiado tiempo, el Q-Commerce estará generalizado y desbancará al actual E-Commerce. El avance de la tecnología, un ejemplo de ello son los drones que serán los futuros repartidores, y los nuevos hábitos de consumo favorecerán su implantación.