Estrategias concretas de fidelización: la gamificación o el “surprise & delight"
En el mundo hiperconectado en el que vivimos, estar en el top of mind de los clientes es ir un paso por delante.  Las soluciones de fidelización se construyen para que tanto los consumidores como las compañías tengan un mayor conocimiento mutuo y así éstas puedan cubrir sus necesidades.

Para ello, realizar campañas de fidelización, tal y cómo lo hemos comentado en artículos anteriores, es ya una realidad que las empresas deben haber implementado en sus estrategias para alcanzar a los clientes potenciales y preservar los clientes reales.

Pero dentro del mundo de la fidelización, existen diferentes estrategias que las compañías pueden llevar a cabo. En esta ocasión vamos a tratar dos concretas que pueden aportar un valor diferencial a las compañías para conseguir, mantener y cuidar a los consumidores:

Fidelizar a través de la gamificación

Cómo pudimos ver en este artículo anterior, unir la capacidad de fidelizar con el factor juego, es un buen complemento. Para rentabilizar este comportamiento, la clave es vincular al usuario con la marca que está aplicando esta estrategia y hacerlo como para parecer un juego. De este modo, se van a estimular ciertos comportamientos claves, y se va a poner en práctica, para mantener o crear una nueva fidelización de una empresa con sus consumidores.

En definitiva, lo que pretende este formato es despertar esas habilidades para adentrar al consumidor en un juego y que encuentre atractivo este proceso de la fidelización. Aunque esta claro que, como en todas las ocasiones de fidelización, se debe recompensar al consumidor en función de sus interacciones.

Fidelizar a través de “Surprise & Delight”

La otra estrategia que vamos a plantear tiene en cuenta el desarrollo de un modelo de lealtad entre cliente y marca que sea capaz de provocar una sorpresa y un deleite especial. Esto significa que para conseguir la fidelización con el cliente se pueden conectar con las emociones para ofrecerles diferentes recompensas a través de la sorpresa.

Esta estrategia persigue el objetivo de ofrecer de forma completamente inesperada un regalo a sus consumidores para generar engagement y que sientan la cercanía de la marca. Esta estrategia de fidelización se basa en la parte pasional de las personas al funcionar por estímulos para ofrecer recompensa.

Para que las empresas reconozcan si se ha podido llevar a cabo esta fidelización, lo más recomendable es generar una interacción con el cliente para conocer su opinión en relación con el mismo. Con este método los clientes sienten que las compañías involucran a los propios clientes dentro de sus estrategias como objetivos reales y generan unas emociones positivas que, finalmente, puedan traducirse en una fidelización directa.

En definitiva, tras el análisis y presentación de ambas opciones, las compañías deben de ser conscientes de cuales son los métodos que quieren aplicar para conseguir llevar a cabo sus campañas de fidelización.

Una vez que lo hayan decidido, deben decidir cuáles serán los métodos para conseguirlo de manera fructífera y no desperdiciar tiempo ni dinero en unas prácticas en las que la empresa no confía. Por todo ello, es necesario, antes de aplicar estos diferentes métodos, conocer de manera detallada a tu público objetivo tanto actual como tus potenciales clientes futuros para ofrecerles la estrategia correcta.